Nos conocimos cuando Carlos comenzaba en el mundo
del automovilismo conduciendo un Seat Panda en el Campeonato de
España de Rallies.
Desde entonces ha
conseguido ser dos veces Campeón del
Mundo de Rallies.
Le gusta mucho Alicante
y
especialmente la Isla de Tabarca.
Su calidad humana va
paralela a la del
magnífico piloto que es.